Yeso hososo
  • Localización: Facultad de Ciencias
  • Departamento: Ecología y Geología
  • Situación administrativa: Propiedad
  • Estado de conservación: Muy bueno
  • Fórmula química: CaSO4·2H2O

    Clase: VI. Sulfatos, Cromatos, Molibdatos y Wolframatos

    Sistema Cristalográfico: Monoclínico

    Color-Brillo: Amplio-Vítreo, perlado o sedoso

    Hábito: Tabular. Macla en cola de golondrina. Masivo.

El yeso es un mineral compuesto por sulfato de calcio hidratado y; a su vez, es el nombre con el que se denomina a la roca monominerálica de origen sedimentario evaporítico por precipitación química y compuesta esencialmente por este mineral, y que puede contener pequeñas cantidades de: minerales de la arcilla, óxidos, cloruros, sílice, anhidrita y carbonatos.

El yeso es un sulfato que en su variedad pura y cristalina es incoloro e incluso llega a ser transparente. Presenta una gran variedad de colores, tanto con hábito cristalino como hábito masivo, debido a una serie de impurezas. El color de la raya es blanca, se raya fácilmente con la uña (dureza 2), y presenta exfoliación perfecta. Es un mineral frágil, con una densidad muy baja 2.31-2.33 gr/cc y soluble en agua, ClH y alcohol etílico. Es de brillo vítreo y sedoso en los cristales; nacarado en superficie de exfoliación. Aparece en la naturaleza con formas muy diversas, dando lugar a distintas variedades de yeso: Yeso espejuelo o selenítico o selenita, son cristales tabulares de gran tamaño en masas espáticas o micáceas incoloros o débilmente transparentes, de brillo vítreo y fácilmente exfoliable en finísimas láminas (lapis specularis); yeso masivo, mineral masivo de diversos colores en función de las impurezas, opaco ymate, a veces granular; yeso alabastrino o alabastro, variedad de yeso masivo o sacaroideo de colores claros y translúcido; yeso lenticular, es una variedad de yeso selenítco donde el tamaño de cristal es pequeño; yeso fibroso o columnar (ver ejemplar de esta colección); yeso acicular, cristales incoloros, transparentes y prismáticos, con intenso brillo vítreo; rosa del desierto (ver ejemplar de esta colección). También es bastante común que el yeso cristalice maclado en forma de punta de flecha o cola de golondrina.

El yeso se genera por evaporación progresiva del aguas ricas en sulfatos y cloruros que proceden de ambientes marinos someros sometidos a un clima cálido y seco. Precipita después de los carbonatos y antes de las sales. También lo encontramos en aguas continentales sometidas a climas cálidos y secos, y las sales de estas aguas proceden de la disolución de antiguos depósitos de yeso o medios continentales invadidos periódicamente por el mar. El yeso también se puede formar por hidratación de anhidrita; asociado a volcanismo y termalismo, por las fumarolas de aguas sulfurosas; y por la acción del ácido sulfúrico procedente de las piritas al actuar sobre la calcita de margas y arcillas calcáreas. Yacimientos mundiales más destacados son: Baden en Alemania, en la cuenca de París (Francia), Alabastro en la Toscana y Pakistan; cristales gigantescos en arcillas en Bolonia y muy frecuente en la formación "yesosa-solfífera" en Italia; hay yacimientos de la variedad rosa del desierto en Túnez, Argelia, los desiertos de Arizona y Nuevo México en EEUU, Mauritani y Marruecos; en los urales occidentales y Caucasso septentrional, Uzbekistán,Nueva Escocia (Canadá), Chile y México. El yacimiento más espectacular de cristales de selenita se ha encontrado en la mina de Naica en el desierto mexicano de Chihuahua; en España también tenemos muy buenos ejemplares de selenita (uno de los mejores del mundo hasta el descubrimiento de los de Naica, y los mejores de Europa) en Pulpí (Geoda de selenita, donde algunos cristales llegan a alcanzar hasta 2 metros de largo, que se encuentra a 50 metros de profundidad en una mina de hierro abandonada de esta localidad) y en el Paraje Natural de Karst en Yesos de Sorbas ( Paraje donde hay más de 1000 cavidades, con kilómetros de galerías repletas de estalactítas y estalagmitas de yesos). Otras selenitas muy hermosas aparecen en Isla de León (Cádiz), Frailes (Jaen), Benamaurel, Baza y la depresión de Granada (Granada), y en Montilla y Aguilar (Córdoba). Además también se encuentran yesos en: Colunga (Asturias); Artá y Selva (Baleares); Igualada, Martorell, Calaf (Barcelona); yesos miocenos de distintas variedades (Fibrosos, sacaroideos, espejuelo, maclado) en varias localidades de Burgos, Granada, Murcia,...; yesos triásicos en Cuenca, Guadalajara, Murcia, Valencia (Yesos de color rojo); yacimientos de alabastro encontramos en Fuentes de Ebro (Zaragoza) y Aranjuez (Madrid); Sepúlveda (Segovia); Segobriga (Cuenca)...

La principal utilización del yeso es para la producción de escayola y yeso para enyesado o enlucido de parades, estucos, molduras y vaciados. Como componente principal de las tizas. Junto con arcilla se emplea como fertilizantes. En la industria cementera se emplea como aditivo retardador de la solidificación en el cemento Portland. También se emplea como fundente cerámico, como relleno de pinturas y como materiales de carga en la industria del papel y la goma. El alabastro se emplea como roca ornamental, la selenita en ocasiones se talla para coleccionistas, el espato satinado se pule y talla en cabujón para joyería. La variedad rosa del desierto se vende como objeto decorativo y de colección. En algunos casos también se han empleado como aislante en ventanas, con la misma utilización del vídreo en las ventanas actuales.

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Yeso hososo Yeso hososo